pintura humanista
. Serios y distantes, perplejos y solitarios, con un vaso rompiendo el tiempo, observan y viven, meditan. Fondos planos, casi monocromos, ventanas por donde la vida entra, o se escapa, y una sencilla mesa, incluso la barra de cualquier taberna, son el escenario por donde transpiran inmóviles toda una serie de personajes, uno por.
Serios.