Consideraciones generales

Los Instrumentos Radiónicos por ser una aleación de metales sin carga iónica ni magnética no tienen período de caducidad, por lo que su efecto no se ve mermado con el paso del tiempo ni con su utilización.

Las plantillas portadoras de Instrumentos Radiónicos por ser de piel, pueden deteriorarse con su uso, por lo que se recomienda entonces su sustitución. No así de los Botones Radiónicos que son imperecederos y que pueden volver a colocarse con el nuevo repuesto de plantillas. Se recomienda llevar las plantillas puestas durante todo el día en el zapato o zapatilla colocados contra la piel, no viéndose mermada su actuación con el uso de calcetines finos o medias.

La limpieza de los Instrumentos Radiónicos y plantillas puede realizarse con agua, un poco de jabón y cepillo.

Nota: Los Instrumentos Radiónicos deberán retirarse si se percibe la sensación de picor al estar en contacto con la piel; se recolocarán cuando desaparezcan los síntomas que originaron su retirada.

Si algún Botón Radiónico se despegara o desplazase de la plantilla puede volver a pegarse con cualquier pegamento de contacto.

Los Instrumentos Radiónicos deben retirarse para la higiene personal, aunque no ven modificada su acción por mojarse.


Otras aplicaciones

Los Instrumentos Radiónicos (sortija, plaqueta, botón, etc.) pueden paliar o resolver otras patologías siempre previo diagnóstico preciso individual. Se colocan en puntos reflejos del pie, mano o de meridianos de acupuntura, que al ser equilibrados, pueden proporcionar la atenuación o resolución de los signos y síntomas, atendiendo fundamentalmente al origen y causa de la enfermedad.

Existen botones radiónicos que pueden reforzar el efecto de los Instrumen-tos Radiónicos básicos mencionados. Se recomiendan para aquellas situa-ciones concretas que por graves o crónicas no se han resuelto favorablemente con la sola utilización de los Instrumentos Radiónicos básicos aplicados.

En estos casos se individualizan las localizaciones de los botones radiónicos, remitiendo para ello un esquema al efecto.

 


Casos en los que no se recomienda la utilización de Instrumentos Radiónicos
  • Embarazo, en sus tres primeros meses
  • Prótesis metálicas de cadera o rodilla
  • Marcapasos
  • Procesos infecciosos agudos
  • Trombosis, flebitis y en tratamientos esclerosantes de varices

    La utilización de los Instrumentos Radiónicos no presupone el abandono de su medicación habitual, sino en la medida que vayan mejorando los signos y síntomas que originaron su uso, pudiendo utilizarse conjuntamente. Rogamos se pongan en contacto con nosotros a los dos meses de utilización de cualquiera de los Instrumentos Radiónicos, para comentarnos su evolución y eficacia.

Gracias.