Francisco Javier Merino de la Fuente

LA RADIÓNICA: TÉCNICA DE CURACIÓN A DISTANCIA

      La ciencia convencional se ha negado rotundamente a aceptarla. Nada extraño si consideramos que la eficacia de la Radiónica es difícilmente medible, que su metodología no puede reproducirse en laboratorio, que trabaja con algo tan indefinible como la energía y, por si esto fuera poco, recurre a una de las facultades más escurridizas del ser humano: la percepción extrasensorial. Estamos, en cualquier caso, ante un arte que ha probado su eficacia en no pocas ocasiones, tanto en la salud humana como en el y plantas. Sepamos qué es y cómo funciona.

NUESTRA civilización está asistiendo al más vertiginoso progreso científico, tecnológico y cultural posiblemente jamás conocido desde que el ser humano existe sobre la faz de este planeta. El cada día mayor ritmo de desarrollo y tecnificación de la vida, la mayoría de las veces a costa de una continua agresión a la Naturaleza y al medio ambiente, hace que la contaminación haya alcanzado unos niveles altamente peligrosos, a tal punto de que si la humanidad no pone remedio, resultará difícil la continuidad de la vida en la Tierra.

Ante tanta locura, surgen desde hace años las voces y el trabajo de muchos científicos e investigadores que aman a nuestro maravilloso planeta azul y ofrecen sus descubrimientos para parar tan caótico desenfreno, destructor de la vida. Uno de estos descubrimientos es la Radiónica. Conocida seguramente desde los albores de la humanidad, su descubrimiento como método científico se debe a un médico norteamericano, el profesor Albert Abrams, quien a principios de este siglo comenzó a utilizarla en el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades que en su época eran incurables o presentaban elevados índices de mortalidad. Recordemos que, no hace tantas décadas, nuestros medios de diagnóstico eran todavía bastante rudimentarios y aún no existían ni las sulfamidas, ni los antibióticos, ni la mayoría de los medicamentos de que disponemos hoy día.

El éxito que Abrams logró con sus tratamientos aglutinó a numerosos seguidores y colaboradores que crearon escuela, pero también a no pocos detractores, pues la Radiónica se apartaba de la ortodoxia científica de su epoca.

A pesar de ello, ésta se difundió rápidamente en Estados Unidos, llegando posteriormente a Europa, lo que permitió que su investigación se ampliara y se extendiera más allá del campo de la medicina.

Entre los seguidores de Abrams, hoy cabe destacar a investigadores como Ruth Drown, George Lakhovsky, Hyeronimus, Georges de la Warr, Malcom Rae y David Tansley entre otros muchos a quienes debemos que la Radionica sea lo que es actualmente y que haya llegado hasta nosotros.

La Radiónica utiliza el llamado sexto sentido del ser humano: la percepción extrasensorial. Puesto que no es objetivable, ha sido rechazada -y, en ocasiones, hasta perseguida-, pese a que otras ciencias como la Psicología o la Psiquiatría, en iguales circunstancias, son aceptadas sin reparos.

 

¿Que es la radionica?

La Radiónica, al igual que la Geobiología, la Radiestesia o cualquier otra de las ciencias conocidas bajo el apelativo de paraciencias, sólo dispone de medios subjetivos para su medición, lo que no es aceptable en la actualidad para la ciencia ortodoxa, que no suele dar crédito a lo que no puede apreciar con los cinco sentidos y no puede evidenciar con los aparatos de medición que posee. Por eso la Radiánica, que tiene que utilizar el llamado sexto sentido del ser humano, o sea, la percepción extrasensorial (ESP), y no es objetivable por instrumentos de medida, ha sido rechazada -y en ocasiones hasta perseguida-, pese a que otras ciencias como la Psicología o la Psiquiatría, en iguales circunstancias, son aceptadas sin reparos.

La Radiónica admite que los seres vivos están compuestos por algo más que la materia que se puede apreciar con los sentidos. Ese "algo más podría ser designado como el Principio Vital conocido por todas las culturas y civilizaciones del planeta, el que hace que la materia permanezca viva mientras está presente en ella y el que permite diferenciar a un ser vivo de un cadáver. El Principio Vital posee un gran dinamismo y movilidad y se muestra en forma de energía, que puede designarse con el término Energía Vital, energía que se manifiesta por fenómenos de movimiento y vibración que son el vivo reflejo de los que ocurren en el Cosmos. Por ello, cabe deducir que el Universo y el planeta Tierra son, sin ninguna duda, seres vivos, pues sería imposible pensar que la vida hubiese surgido en ellos si no lo fueran.

Así, los campos de energía, movimiento y vibración que ocurren en el Cosmos y en la Tierra se reproducen en cada uno de los seres vivos, que a su vez vibrarán en resonancia y armonía con ambos. No obstante, con muchísima frecuencia los seres vivos dejan de vibrar armónicamente con la energía universal y planetaria; pierden su sintonía y, si no la recuperan, surgen las enfermedades y la muerte.

La Radiónica tiene por misión ayudar a los seres vivos a recuperar el equilibrio perdido. Por lo tanto, podría ser definida como un método de diagnóstico y tratamiento que utiliza las más altas facultades de la mente humana -percepción extra- sensorial-, en conjunción con determinados instrumentos diseñados especialmente para ello, para determinar las causas ocultas de las enfermedades y, en muchas ocasiones, para realizar su tratamiento.

La Radiónica implica además la interacción entre mente y materia, que transforma o transmuta cualquier cosa, aún a distancia. Al mo- verse fundamentalmente en el campo de la mente y de la Vibración Universal, precisa para su práctica un perfecto conocimiento de ambos, sobre todo un buen entrenamiento en la percepción extrasensorial y en el llamado sentido Dowsing o radiestésico, así como el dominio de la Física microvibratoria, muy relacionada con la fenomenología radiónica. Mediante todos estos elementos pueden detectarse y medirse los desequilibrios energéticos en todos aquellos niveles donde se manifieste la vida. Se trata, por tanto, de un noble y difícil arte que también es ciencia y que resurge con fuerza renovada en un momento en el que la agresión al medio ambiente y el estrés están alcanzando niveles insostenibles.

 

Aqui podemos al Dr Merino de la Fuente, autor de exte texto, efectuando un tratamiento radionico (diseñado por el) de aplicacion directa sobre el paciente.

 




Sintonizacion a distancia de un enfermo.

 

ENERGÍA: LA SAVIA DEL COSMOS

La Radiónica, al igual que la Geobiología, la Radiestesia o cualquier otra de las ciencias conocidas bajo el apelativo de paraciencias, sólo dispone de medios subjetivos para su medición, lo que no es aceptable en la actualidad para la ciencia ortodoxa, que no suele dar crédito a lo que no puede apreciar con los cinco sentidos y no puede evidenciar con los aparatos de medición que posee. Por eso la Radiánica, que tiene que utilizar el llamado sexto sentido del ser humano, o sea, la percepción extrasensorial (ESP), y no es objetivable por instrumentos de medida, ha sido rechazada -y en ocasiones hasta perseguida-, pese a que otras ciencias como la Psicología o la Psiquiatría, en iguales circunstancias, son aceptadas sin reparos.

La Radiónica admite que los seres vivos están compuestos por algo más que la materia que se puede apreciar con los sentidos. Ese "algo más podría ser designado como el Principio Vital conocido por todas las culturas y civilizaciones del planeta, el que hace que la materia permanezca viva mientras está presente en ella y el que permite diferenciar a un ser vivo de un cadáver. El Principio Vital posee un gran dinamismo y movilidad y se muestra en forma de energía, que puede designarse con el término Energía Vital, energía que se manifiesta por fenómenos de movimiento y vibración que son el vivo reflejo de los que ocurren en el Cosmos. Por ello, cabe deducir que el Universo y el planeta Tierra son, sin ninguna duda, seres vivos, pues sería imposible pensar que la vida hubiese surgido en ellos si no lo fueran.

Así, los campos de energía, movimiento y vibración que ocurren en el Cosmos y en la Tierra se reproducen en cada uno de los seres vivos, que a su vez vibrarán en resonancia y armonía con ambos. No obstante, con muchísima frecuencia los seres vivos dejan de vibrar armónicamente con la energía universal y planetaria; pierden su sintonía y, si no la recuperan, surgen las enfermedades y la muerte.

La Radiónica tiene por misión ayudar a los seres vivos a recuperar el equilibrio perdido. Por lo tanto, podría ser definida como un método de diagnóstico y tratamiento que utiliza las más altas facultades de la mente humana -percepción extra- sensorial-, en conjunción con determinados instrumentos diseñados especialmente para ello, para determinar las causas ocultas de las enfermedades y, en muchas ocasiones, para realizar su tratamiento.

La Radiónica implica además la interacción entre mente y materia, que transforma o transmuta cualquier cosa, aún a distancia. Al mo- verse fundamentalmente en el campo de la mente y de la Vibración Universal, precisa para su práctica un perfecto conocimiento de ambos, sobre todo un buen entrenamiento en la percepción extrasensorial y en el llamado sentido Dowsing o radiestésico, así como el dominio de la Física microvibratoria, muy relacionada con la fenomenología radiónica. Mediante todos estos elementos pueden detectarse y medirse los desequilibrios energéticos en todos aquellos niveles donde se manifieste la vida. Se trata, por tanto, de un noble y difícil arte que también es ciencia y que resurge con fuerza renovada en un momento en el que la agresión al medio ambiente y el estrés están alcanzando niveles insostenibles.

La Radiónica actúa sobre los seres vivos mediante los campos de fuerza y de energías sutiles -muchos de los cuales están comprendidos dentro del espectro electromagnético- que interaccionan con el cuerpo vital de los organismos vivientes. Pero además, al intervenir también aspectos mentales, es posible que participen procesos energéticos seguramente no bien conocidos todavía.

Aunque es cierto que la palabra energía es empleada a menudo de forma muy arbitraria, puesto que ésta aún no se ha podido definir con exactitud aunque se conozcan muchas de sus manifestaciones, etimológicamente el término deriva del griego "ergón" , que significa "fuetza en acción" . No obstante, la energía puede tener distintos significados, que dependen del área del saber en que se utilice, y por eso no significa lo mismo para un físico que para un químico. Para la Radiónica, quizá la más adecuado sea la acepción de Edwin Huble, que considera a la energía como la "savia vital del Cosmos" , sin la cual éste sería algo múerto, sin cambios posibles y sin evolución. Es gracias a la energía por lo que el Cosmos se comporta como algo vivo y cambiante en continua evolución, que afecta a todo cuanto en él existe, tanto en el mundo orgánico como en el inorgánico.

Así, los fenómenos radiónicos se manifiestan dentro de los siguientes campos de energía: cósmica, telúrica, energía de las ondas de forma (O.D.F.), energía electromagnética artificial y energía de los campos vitales o bioplasmáticos. Pero aún partiendo de estas consideraciones, a los profesionales les resulta difícil comprender cómo y por qué funciona la Radiónica sobre los seres vivos, dada la complejidad de los campos de ondas y energía que intervienen en ella. Todo parece indicar que la Radiónica actúa merced a fenómenos de interacción, resonancia, sintonía, amplificación y atenuación, que se producen mediante la energía emitida por el pensamiento del practicante radiónico.

Es este practicante de la Radiónica quien habrá de preparar el programa de acción que llevará a cabo sobre el ser vivo que va a ser tratado con los instrumentos radiónicos, capaces a su vez de generar una infor

mación que emiten hacia el campo vital de la persona tratada con objeto de armonizar su energía vital y sus procesos biofisiológicos. En este sentido podemos hablar de diferentes tipologías de armonización: la armonización de las vibraciones y oscilaciones de sus células, la resonancia con su agua orgánica y la resonancia y sintonía con su cuerpo energético vital o bioplasma.

 

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APLICACIONES DE LA RADIONICA

La Radiónica, si bien en un principio sólo se aplicó en la salud humana, a medida que se fue conociendo se extendió a todos los campos de la Biología. Hoy se ha convertido en una técnica multidisciplinar que precisa para su investigación del concurso de expertos y científicos en múltiples áreas. Además, al actuar a través de la mente del operador radiónico que codifica la información que ha de emitir mediante los instrumentos radiónicos, se amplía mucho más el campo de sus aplicaciones.

En líneas generales, la Radiónica se utiliza actualmente en Veterinaria para el tratamiento de enfermedades animales. En este apartado destacan los trabajos realizados por miembros de la Asociación de Radiónica de Inglaterra con los problemas vertebrales de los caballos de carreras, perros, gatos, etc. La Agricultura es otro de los campos donde este arte-ciencia obtiene sus mejores resultados; de hecho, desde hace muchos años se recurre a él con gran éxito para mejorar la calidad de los productos agrícolas, aumentar el rendimiento de las tierras de labor, ahorrar en fertilizantes y agua, y combatir las plagas de insectos, hongos y malas hierbas que asolan las cosechas. Además, su interés para la agricultura biológica no tiene precio. Empleada desde los años cuarenta en Estados Unidos y posteriormente en Europa, también en nuestro país tenemos amplia experincia en este área gracias a las investigaciones que está llevando a el Instituto Científico Multidisciplinar Jovellanos, donde se investiga sobre la aplicación de la Radionica en diversos cultivos (cereahortalizas, frutas, etc.).

Asimismo, la conservación de alimentos ha recurrido a esta técnica notable éxito desde sus principio aunque su utilización hoy esté restringida debido al desarrollo otras tecnologías de conservacion. No obstante, su uso debería promocionarse más con objeto de un sistema de conservación de alimentos que permitiese evitar al maximo los conservantes y estabilizantes químicos, algunos muy peligrosos para la salud.

Por otro lado, la Radiónica resulta fundamental en Geobiología, donde se ha decantado como una técnica importantísima para neutralizar las radiaciones nocivas para la salud humana que existen en viviendas y lugares de trabajo. Así pues, permite armonizar -mediante el uso de sencillos instrumentos- las radiaciones naturales o artificiales nocivas para la salud y hacer habitables lugares que no lo eran. Y no conviene olvidar que se emplea también para otras muchas cosas, como mejorar la producción y la calidad del vino, transmitir mensajes de forma telepática, aumentar la calidad del agua potable y la del agua para riego de las plantas, disminuir el consumo de gasolina en los automóviles, etc.

Por último, la salud humana es el terreno donde más se ha estudiado y aplicado la Radiónica desde los tiempos de Abrams; no en vano, fue en la medicina dónde comenzó la historia de esta técnica. Por su enorme amplitud, sería imposible proporcionar en el espacio de este artículo una lista de las enfermedades donde puede utilizarse, pero existen archivos en las asociaciones de Radiónica de los diversos países a los que el lector interesado puede dirigirse.

En España los médicos de la Fundación C.I.A.T.R.A. han tratado a más de 19.884 enfermos, de los que tienen perfectamente estudiados a efectos de seguimiento y control a 6.858, todos ellos pacientes de diversas enfermedades que han sido tratados con métodos radiónicos. El estudio demuestra que la terapia radiónica puede contribuir notablemente a la lucha contra el dolor y la enfermedad, siempre considerándola como un instrumento complementario a la medicina moderna. Además, aunque se trata de algo muy difícil de realizar, Ruth Drown y G. de la Warr han demostrado que es posible realizar fotografías a distancia de lo que le está ocurriendo a un paciente, utilizando para ello un instrumento radiónico adecuado que ha de ser manejado por un operador experto y suficientemente sensitivo.

 

 

 

 

Todo parece indicar que la Radiónica actua merced a fenomenos de interaccion, resonancia, sintonia, amplificacion y atenuacion, que se producen mediante la energia emitida por el pensamiento del practicante radionico.

 

 



 

 

 

 

Miles de personas - asegura el doctor Merino de la Fuente. han utilizado ya instrumentos radionicos de contacto con exito.

 

 

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UNA NUEVA GENERACIÓN DE INSTRUMENTOS RADIONICOS

 

Para realizar una terapia con Radiónica es preciso, previamente, hacer un buen diagnóstico del problema, no sólo con la metodología clásica empleada en Medicina, Veterinaria o Agricultura, sino con ha que posee la propia ciencia radiónica. El análisis radiónico consiste en una serie de protocolos que estudian no sólo la estructura material del ser vivo, sino también su estructura energética y emocional, todo ello con vistas a establecer un correcto plan de tratamiento que pueda tener las máximas posibilidades de éxito. Existen, por tanto, técnicas y sistemas que el practicante radiónico debe dominar a la perfección, sin has cuales no podría manejar correctamente los instrumentos radiónicos de tratamiento.

En cuanto a estos últimos, existen muchos tipos, algunos muy sencillos y otros muy complicados. Los simples y sencillos son a veces los más útiles y efectivos, pero otras no sirven para nada. De éstos se han visto inundados en los últimos años farmacias, herbolarios, tiendas de dietética, librerías esotéricas y bazares de productos ocultistas, donde se han vendido a millares y a precios bastante caros a cambio de prometer curaciones milagrosas que -en la mayoría de los casos- no lograron, lo cual no debe extrañarnos si recordamos que transgredieron claramente una de has más elementales leyes de ha salud: "Nunca se debe hacer un tratamiento si no se ha diagnosticado previamente la dolencia o enfermedad que se va a tratar y mucho menos si se desconocen absolutamente la Radiónica o cualquiera de las ciencias que tratan sobre las enfermedades de los seres vivos .

Y es que jugar a aprendiz de brujo es una de has cosas más peligrosas e insensatas que puede hacer el ser humano, por lo que no son de extrañar las denuncias realizadas por has asociaciones de consumidores sobre este tipo de productos, en especial durante 1994, que trajeron como consecuencia la desaparición del mercado de ha mayoría de ellos, fuesen o no realmente beneficiosos para la salud.

Entre los instrumentos radiónicos simples y sencillos, cabe destacar una serie de ellos fabricados en Zaragoza, que en forma de anillos, plaquetas y plantillas de aleación multimetáhica tuve ocasión de estudiar e investigar y que resultaron ser muy eficaces para gran cantidad de dolencias y enfermedades. Las investigaciones sobre su mecanismo de acción, indicaciones terapéuticas, diagnóstico y tratamiento de los muchos enfermos que los han utilizado fueron hechos por médicos formados en Radiónica. El resultado de esta investigación ha quedado reflejado en documentos escritos que pueden encontrarse en los archivos de la Fundación C.I.A.T.R.A., de Zaragoza.

Existen además otros instrumentos radiónicos mucho más complejos, derivados en su mayoría de los construidos por Abrams y Ruth Drown, que poseen diales que sirven para la diagnosis y ha terapia radiónica. Otros, derivados en su mayoría de los que diseñó Mahcom Rae y denominados instrumentos radiónicos magneto-geométricos, actúan mediante tarjetas codificadas en forma de esquemas geométricos y sirven igualmente para el diagnóstico y tratamiento. Otros instrumentos son mixtos, pertrechados con diales y sistemas magneto-geométricos y emisores-receptores de ondas de forma. Son los Meritronic X y XI, que sirven tanto para el diagnóstico como para el tratamiento radiónicos y presentan gran seguridad y versatilidad.

Ultimamente ha surgido un nuevo instrumento radiónico: el ordenador personal, que con un programa adecuado puede convertirse en una gran aportación con increíbles prestaciones, tanto en diagnóstico como en terapia. En nuestro país fue presentado por su autor, G. Brands, en eh Primer Symposium Internacional de Radióniça, celebrado en Vitoria en Enero de 1996. El programa, llamado Etre Computrised Healing System y que ya está disponible en español, convierte un simple ordenador personal en un fantástico instrumento radiónico, abriendo nuevos horizontes para esta ciencia.

Aunque el camino seguido a través de estos años por la ciencia radiónica ha sido penoso y difícil, puede decirse que hoy, ante las puertas del próximo milenio, ésta surge con fuerza renovada y, gracias a la tecnología actual, se ve impulsada de forma inexorable hacia un futuro donde su aportación fundamental irá dirigida ah estudio y protección de la salud y la vida desde el punto de vista energético. Una ciencia de ha nueva era que hoy ya está a nuestro servicio.

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Instrumentos Radionicos de Contacto.


Trabajando en un vanguardista programa informatico de Radionica por Ordenador
      


Prototipo de la aplicacion de Radionica asistida por computadora.